Antecedentes
El IoT sanitario es un ámbito del IoT que se basa en la conectividad inalámbrica para ayudar a las empresas a crear soluciones de IoT rentables y centradas en el paciente, que permitan a los gobiernos aliviar la presión sobre las instituciones sanitarias y atender a su población envejecida con dignidad y cuidados. A medida que la esperanza de vida sigue aumentando, también lo hacen las enfermedades crónicas y costosas con las que conviven estas personas. Ese aumento de la población —junto con la escasez de presupuesto y de personal— está ejerciendo una presión sin precedentes sobre los sistemas sanitarios financiados con fondos públicos en toda Europa, donde se estima que hay una carencia de casi un millón de profesionales sanitarios. Mediante el uso de dispositivos conectados al IoT para monitorizar a los pacientes de forma remota y conectarlos virtualmente con los profesionales sanitarios, el IoT sanitario crea «salas virtuales» que ayudan a liberar camas hospitalarias vitales y a evitar visitas al médico costosas e innecesarias. También permite a la población envejecida vivir de forma independiente durante más tiempo, al tiempo que ofrece asistencia sanitaria a personas con discapacidad o que viven en zonas remotas.

El IoT sanitario es fundamental para los gobiernos que buscan gestionar los costes sanitarios, que se disparan, sin dejar de ofrecer una atención centrada en el paciente. Los sensores basados en el IoT permiten a los profesionales sanitarios monitorizar de forma remota los signos vitales mientras el paciente se encuentra en su domicilio. Si dichos sensores registran unos valores que pongan en peligro la vida del paciente, se avisa inmediatamente a los servicios de urgencias, que se desplazan al domicilio del paciente. Con solo pulsar un botón, los pacientes pueden hablar directamente con el personal del hospital, solicitar que se envíe a una enfermera o, simplemente, informar de su estado, todo ello desde la comodidad de su propio hogar, lo que libera camas hospitalarias para quienes necesitan intervenciones quirúrgicas o cuidados de urgencia.
Reto
El reto a la hora de coordinar soluciones de salud conectadas para casos de uso hospitalarios es la conectividad fiable. A los pacientes que reciben atención a distancia se les proporcionan dispositivos de monitorización que contienen sensores que transmiten datos de forma inalámbrica —como la presión arterial y el nivel de oxígeno— al personal del hospital, que a continuación decide si continuar con la monitorización a distancia o si es necesario que el paciente acuda al centro para recibir atención. El funcionamiento de todo el sistema depende de la conectividad inalámbrica. Para que sus soluciones sean seguras y viables tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios, las empresas de IoT aplicadas a la sanidad han tenido que hacer que la tecnología —concretamente, la conectividad— sea lo más fluida y fiable posible. Ofrecer una conectividad fiable requiere una solución que garantice el mantenimiento constante de una conexión estable, de modo que las distintas partes del sistema puedan comunicarse entre sí de forma eficaz.
Solución
La conectividad KORE permite que los dispositivos de monitorización remota se conecten a la red y se configuren de forma inalámbrica, lo que garantiza una monitorización ininterrumpida de los signos vitales de los pacientes, así como una comunicación bidireccional las 24 horas del día, los 7 días de la semana, entre los profesionales sanitarios, los pacientes y los servicios de emergencia. Además, KORE gestiona el ciclo de vida completo de los dispositivos IoT, lo que permite una gestión y una escalabilidad eficientes de la solución de monitorización remota de pacientes. Los servicios abarcan desde la planificación previa a la producción, la preparación y el empaquetado, hasta la implementación y la gestión de devoluciones. La conectividad, la gestión de dispositivos móviles y el soporte técnico que ofrece KORE facilitan la consecución de una conectividad infalible para respaldar operaciones sanitarias conectadas, centradas en el paciente y basadas en datos.
El resultado
El apoyo al IoT sanitario hace que los servicios de salud conectados, como la monitorización remota de pacientes, sean más eficientes y rentables tanto para los sistemas sanitarios como para los contribuyentes. Las empresas de IoT sanitario pueden estar seguras de que sus sistemas funcionan de forma fiable, lo que alivia la carga de los hospitales y garantiza que los pacientes disfruten de una experiencia más cómoda en casa, sin comprometer la calidad de los datos, los diagnósticos ni la atención sanitaria en general.







